“...el estado meditativo es un estado de conciencia total, todo acto, toda vivencia la podemos llevar a un nivel meditativo con el simple hecho de ser plenamente concientes de ella, ser la vivencia misma...”
Las Siete Casas
1.- Muladhara Camino Zen
En esta meditación estamos concientes del hoy y del ahora, en cada momento observamos nuestros pasos y los coordinamos con la respiración pausada y armónica con el fin de ser uno con cada paso… con cada respiración.
La instrucción: los primeros 15 minutos de Zazen -el practicante se sienta a meditar con los ojos abiertos-, toda la atención se centra en observar la respiración, liberando cualquier otro pensamiento de la mente.
Al sonido de la campana comienza el segundo período de 15 minutos, el practicante camina pausadamente coordinando cada paso con una inhalación y una exhalación y así sucesivamente, sin tener en mente nada mas que la conciencia total de cada paso.
Al sonido de la campana el practicante regresa a su lugar y se repite la meditación Zazen del primer periodo de 15 minutos.
Al sonido de la campana el practicante puede tomar un alimento frutal en completo silencio, permitiendo que brote de él un sentimiento de agradecimiento a los alimentos.

2.- Swadhisthana Sensibilización
Con un ejercicio Gestáltico llevado a nivel meditativo, exploramos y sensibilizamos el cuerpo físico. Con materiales naturales como lo pueden ser las conchas marinas, cuarzos, trozos de madera, trabajamos alternando con los sentidos de la vista y el tacto hasta tener perfecta conciencia del cuerpo físico. Una vez logrado esto, llevamos los sentidos al corazón, dejamos que el sentido del tacto se relacione con el corazón.
La instrucción: los primeros 15 minutos de Zazen -el practicante se sienta a meditar con los ojos abiertos-, toda la atención se centra en observar la respiración, liberando cualquier otro pensamiento de la mente.
Al sonido de la campana comienza el segundo período de 15 minutos, en principio el practicante observa a conciencia un objeto utilizando exclusivamente el sentido de la vista. Al sonido de la campana lo toma en sus manos y cierra los ojos explorándolo en esta ocasión con el sentido del tacto. Al sonido de la campana explora pausadamente cualquier parte de su cuerpo con el objeto que tiene o con las manos e intenta relacionar todos sus sentidos con el corazón, después tendrá presente que cada sentido va directo al corazón y es absorbido por él. Es así como logramos ascender la energía del segundo chakra, -el sexual-, al cuarto chakra, -el del amor-.
Al sonido de la campana el practicante repite la meditación Zazen del primer periodo de 15 minutos.
Al sonido de la campana el practicante puede tomar un alimento frutal en completo silencio, permitiendo que brote de él un sentimiento de agradecimiento a los alimentos.

3.- Manipura Transmutación
Esta meditación se lleva a cabo en un bello ritual con velas, en donde cada uno se enfrenta con aquellos resentimientos escondidos, y con la ayuda de los cuatro elementos –agua, aire, tierra y fuego- los transmutamos voluntariamente en perdón.
La instrucción: los primeros 15 minutos de Zazen -el practicante se sienta a meditar con los ojos abiertos-, toda la atención se centra en observar la respiración, liberando cualquier otro pensamiento de la mente.
Al sonido de la campana comienza el segundo período de 15 minutos, el practicante observa a la vela que tiene en frente, dirige su pensamiento a las personas que le generaron los conflictos más representativos en toda su vida, una a una las visualiza a la luz de la vela y con verdadera voluntad realizamos la afirmación mental “yo te perdono”, puede repetirse este pensamiento en cada persona visualizada hasta sentir paz. A partir de esa liberación el daño ya no nos pertenece mas. Es así como logramos ascender la energía del tercer chakra, -el de la voluntad-, al cuarto chakra, -el del amor-.
Al sonido de la campana el practicante repite la meditación Zazen del primer periodo de 15 minutos.
Al sonido de la campana el practicante puede tomar un alimento frutal en completo silencio, permitiendo que brote de él un sentimiento de agradecimiento a los alimentos.

4.- Anahata Corazón de Paz
Es una meditación en la que el practicante en cualquier postura cómoda se inunda gradualmente de paz, centrando toda la conciencia en el pecho y olvidándose del resto del cuerpo, tan pronto se como se relaje la paz llega de manera automática al corazón.
La instrucción: los primeros 15 minutos de Zazen -el practicante se sienta a meditar con los ojos abiertos-, toda la atención se centra en observar la respiración, liberando cualquier otro pensamiento de la mente.
Al sonido de la campana comienza el segundo período de 15 minutos, el practicante busca la postura más cómoda, -lo único importante es que el cuerpo esté relajado-, cierra los ojos y siente todo su cuerpo. Al sentir tensión en alguna parte se provoca que esta sea tan intensa como se pueda, llevarla al máximo y entonces relajarla repentinamente para sentir el contraste, ya que es fácil ir al extremo opuesto. Se comienza desde los pies hasta la cabeza y se pone especial atención a los músculos de la cara. Debe asegurarse que todas las partes del cuerpo estén en relajación y es en ese estado en donde el practicante se olvida del resto del cuerpo y mantiene su atención justo en el pecho y concientemente lo siente lleno de paz.
Al sonido de la campana el practicante repite la meditación Zazen del primer periodo de 15 minutos.
Al sonido de la campana el practicante puede tomar un alimento frutal en completo silencio, permitiendo que brote de él un sentimiento de agradecimiento a los alimentos.

5.- Vishuddha OM
Una meditación en donde utilizamos el sonido original “OM” (lo pronunciamos AUM). Cuando entones el sonido “OM”, llénate de él, olvida cualquier cosa, conviértete en el sonido. Es fácil por que el sonido vibra a través de tu cuerpo, de tu mente, de todo tu sistema nervioso. Hay sonidos amargos, hay sonidos duros, “OM” es un sonido muy dulce, el más puro, cuanto más lo entones, más te sentirás lleno de una sutil dulzura.
La instrucción: los primeros 15 minutos de Zazen -el practicante se sienta a meditar con los ojos abiertos-, toda la atención se centra en observar la respiración, liberando cualquier otro pensamiento de la mente.
Al sonido de la campana comienza el segundo período de 15 minutos, el practicante cierra los ojos e inhala profundamente para llenar los pulmones y el estómago de aire, de manera pausada y sutil entonamos el sonido “OM” hasta terminar totalmente con el aire acumulado, posteriormente de manera pausada se vuelve a inhalar el aire para preparar la siguiente entonación del “OM”
Al sonido de la campana el practicante repite la meditación Zazen del primer periodo de 15 minutos.
Al sonido de la campana el practicante puede tomar un alimento frutal en completo silencio, permitiendo que brote de él un sentimiento de agradecimiento a los alimentos.

6.- Ajna Janzú
La entrega total al elemento agua nos permite en un viaje meditativo, llegar a nuestro interior y descubrir sonidos y hasta colores que evocan paz. El terapeuta conduce a las personas suspendidas en el agua con movimientos adecuados para “desbaratar” los nudos energéticos y de esa manera permitir el flujo armónico de la energía.
La instrucción: los primeros 15 minutos el practicante se sienta a meditar con los ojos abiertos, toda la atención se centra en observar la respiración, liberando cualquier otro pensamiento de la mente.
Al sonido de la campana comienza el segundo período de 15 minutos, el practicante se ajusta el tapón de nariz y entra al agua, se recuesta a flote en los brazos del terapeuta y desde ese momento relaja su cuerpo como si fuera un muñeco de trapo. Absorbe el aire por la boca y lo retiene en los pulmones el mayor tiempo posible sin que represente un esfuerzo para que finalmente lo exhale por la boca con vigor. El terapeuta observará estos ritmos y cuidará que el practicante esté en la superficie para cuando requiera tomar aire nuevo.
El practicante centra toda la atención en observar la respiración, liberando cualquier otro pensamiento de la mente.
Al sonido de la campana el practicante puede tomar un alimento frutal y té en completo silencio, permitiendo que brote de él un sentimiento de agradecimiento a los alimentos.

7.- Sahasrara Yoga
Meditación total, espíritu mente y cuerpo se integran en este trabajo milenario para permitir el crecimiento interno de manera holística. A través de la práctica de Yoga se puede experimentar la comunión plena con nuestro ser interno, flexibilidad en la mente y salud en el cuerpo.
La instrucción: los primeros 15 minutos de Zazen -el practicante se sienta a meditar con los ojos abiertos-, toda la atención se centra en observar la respiración, liberando cualquier otro pensamiento de la mente.
Al sonido de la campana comienza el segundo período de 40 minutos, el practicante comienza el trabajo del Yoga siguiendo la guía de su maestro.
Al sonido de la campana el practicante puede tomar un alimento frutal en completo silencio, permitiendo que brote de él un sentimiento de agradecimiento a los alimentos.
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